Retrato de dos niñas en un paisaje - Museo de Bellas Artes de Bilbao

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Retrato de dos niñas en un paisaje

Esquivel, Antonio María

Sevilla, 08/03/1806 - Madrid, 09/04/1857

Óleo sobre lienzo

114 x 89,5 cm

A. Esquivel (ángulo inferior derecho)

1831

Segundo cuarto de siglo XIX

87/29

Adquirido en 1987

Fechada en Madrid en 1831, esta pintura es significativa por cuanto puede considerarse, hasta ahora, como la primera obra segura de las realizadas por Esquivel a su llegada a la Corte, todavía anterior a sus primeros éxitos ante la crítica madrileña. Con ella se inaugura, por tanto, la segunda etapa de su producción, más exigente y competitiva, y a la que puso triste fin la ceguera que padeció en 1838.

En un paisaje campestre abierto, en primer plano, dos hermanas vestidas de forma semejante, una sentada y la otra en pie, sonríen confiadas. Ambas lucen un traje de corte similar, aunque con distintos colores, con escote abierto hasta los hombros y mangas abullonadas, adornado con bordados sencillos apropiados a la corta edad de las niñas, como sucede con las polainas que asoman bajo la falda. Tanto el extremo parecido de sus facciones, delicadamente descritas por el pintor con suave esfumatura, como el empleo de vestidos y peinados similares, podrían indicar que se trattara de dos hermanas gemelas. Las pequeñas se acompañan de sendos animales de compañía, un jilguero y un perro, hábilmente empleados por Esquivel como recurso habitual de su repertorio que, además, subrayaba la tierna indefensión de las criaturas que retrataba. La pintura, de correcto dibujo, destaca por la efectista entonación dorada de la iluminación, propia de quien, como el pintor andaluz, se había educado con Murillo como modelo de perfección estética.

Tanto la aparición de los animales domésticos como el gesto dulce y afectuoso que se intercambian las hermanas, así como el planteamiento general del retrato, permiten apreciar la influencia de los gustos y las costumbres inglesas en la pintura andaluza en la primera mitad del siglo XIX. En ese sentido, debe subrayarse que, en cierto modo, Esquivel cumplió una función de trasmisor de esa corriente a la Corte por esos años, pues con su prestigio ejerció una decisiva influencia en la formación de los modelos retratísticos románticos de mayor éxito, que se trasladaron sin prejuicios a algunos de sus oponentes estéticos más exacerbados, como Carlos Luis de Ribera (1815-1891), que los adaptó al lenguaje purista de raíz nazarena.

No resulta sorprendente que, en el mismo año de su arribo a Madrid, Esquivel pintara ya retratos de importancia como éste, pues seguramente Williams, junto con la ayuda económica que normalmente se reconoce que le prestó, le ayudaría a trasladar su prestigio a determinados círculos de adinerados de filiación andaluza o inglesa en la capital (Carlos G. Navarro)

Bibliografía seleccionada

  • Arnáiz, Jose Manuel [dir.]. Cien años de pintura en España y Portugal, 1830-1930. Madrid, Antiquaria, vol. II, 1988. p. 343.
  • Gállego, Julián. "Bilboko Arte Ederren Museoak eskuratutako antxinako artelanak, 1980-1992 = Adquisiciones de arte antíguo en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, 1980-1992 [Folleto]", Guía de Exposiciones, n° 181. 1993. n° cat. 11.
  • De Goya a Gauguin : el siglo XIX en el Museo de Bellas Artes de Bilbao [Cat. exp.]. Salamanca, Caja Duero, 2006. pp. 52-53, n° cat. 5.
  • De Goya a Gauguin : el siglo XIX en el Museo de Bellas Artes de Bilbao [Cat. exp.]. Valencia, Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana ; Caja Duero, 2006. pp. 52-53, n° cat. 5.
  • De Goya a Gauguin : el siglo XIX en el Museo de Bellas Artes de Bilbao [Cat. exp.]. Salamanca, Caja Duero, 2007. pp. 52-53, n° cat. 5.
  • De Goya a Gauguin : el siglo XIX en el Museo de Bellas Artes de Bilbao [Cat. exp.]. Bilbao, Museo de Bellas Artes de Bilbao, 2008. pp. 136-137, n° cat. 12.